martes, 27 de julio de 2010

abrazo


No lo soporto

No aguanto la felicidad

Tus labios en mis mejillas, tibios, suaves, dulces, provocándome estremecimientos a cada movimiento. La piel se me eriza.

Huelo tu pelo y me quedo ahí un largo rato. Estás quieta. Apenas nos recargamos en los hombros. Aromas de rosas azules azucaradas y de limones. Me estrechas y me acurruco en tu pecho. Me vuelvo pequeña.

Te aprieto y recorro tu espalda con mis dedos hambrientos de ti. Ahora eres tú quien se vuelve niña en mis brazos.

En el ambiente hay tiernas nubes amarillas y rosas detenidas. Y hay mariposas de colores que vuelan en mis sueños…

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